Laura Saltamartini
-Venite al sur- me dijo- Ahí vas a ganar bien, todo tiene precio petrolero. Se paga tres veces más que en Buenos Aires. ¿Y qué iba a hacer? Mi viejita estaba destruida y la pensión no le alcanzaba para darnos de comer a todos. El mayor, no sirve más que para dar disgustos. Así que, el Chaco está lejos pero no me quedó otra. Una amiga me dio una ropa para trabajar y me prestó para el pasaje. Cuando llegué a la terminal; se terminó la América. Y acá estoy…
- Acá tenés los cien, no vayas a decir afuera que no funcionó…
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