lunes, 31 de octubre de 2011
Cuento colectivo surrealista (Taller Escuela Media de Suipacha)
"La, la, la, la"... Samanta, dónde estás mi amor. Te extraño. Me dijiste que ibas a comprar cigarrillos y nunca volviste. ¡Loca de mierda! Por qué me hacés esto. Si yo te amaba. Me estoy volviendo loco por tu amor. te necesito. Te necesito como a la luz del sol, en este invierno frío para darme tu calor. "La, la, la la..."
Mientras cantaba tirado en el pasto sentíuna fuerte picazón en la punta de la nariz y continué: "la, la, la.." la puta que lo parió este mosquito que me picó Fue todo culpa de esa vieja fea Me desvestí y me metí a la fuente. Y volvió esta vieja mal parida. Esta vez con la policía. Me agarraron, me cagaron a pedos porque estaba en bolas.
Cuando salí del lugar alcancé a ponerme solamente los calzones largos, y la gente no paraba de reírse. Yo no entendía nada. Entonces seguí caminando Como no me importó que me cargaran decidí meterme en calzones en un bar y pedirme una caña de durazno. Luego salí de ahí y fui para el cine donde la película que se estaba dando era "Tangamandapio".
Era mi ciudad de origen. Me decían el loco porque estaba re loco, re loco, re loco, y mi mente flasheaba cada vez que me fumaba un porrito.
Me gusta fumar. Soy muy bardo. También me usta pescar ranas para comer. "Na, na, na, na... Ella todavía me llama a pesar de que como rana." Gritaba por las calles mientras se dirgía a un restaurante cuya especialidad eran las ranas al escabeche. Cuando lo vieron entrar al loco lo echaron y le prohibieron la entrada.
Mientras cantaba tirado en el pasto sentíuna fuerte picazón en la punta de la nariz y continué: "la, la, la.." la puta que lo parió este mosquito que me picó Fue todo culpa de esa vieja fea Me desvestí y me metí a la fuente. Y volvió esta vieja mal parida. Esta vez con la policía. Me agarraron, me cagaron a pedos porque estaba en bolas.
Cuando salí del lugar alcancé a ponerme solamente los calzones largos, y la gente no paraba de reírse. Yo no entendía nada. Entonces seguí caminando Como no me importó que me cargaran decidí meterme en calzones en un bar y pedirme una caña de durazno. Luego salí de ahí y fui para el cine donde la película que se estaba dando era "Tangamandapio".
Era mi ciudad de origen. Me decían el loco porque estaba re loco, re loco, re loco, y mi mente flasheaba cada vez que me fumaba un porrito.
Me gusta fumar. Soy muy bardo. También me usta pescar ranas para comer. "Na, na, na, na... Ella todavía me llama a pesar de que como rana." Gritaba por las calles mientras se dirgía a un restaurante cuya especialidad eran las ranas al escabeche. Cuando lo vieron entrar al loco lo echaron y le prohibieron la entrada.
Cuentitito suipachense
Era muy rico hasta que me lo comí... Su color negro y amarillo, su forma redonda y solida. Con muy rico aroma.
Dialogo suipachense
El viento, la mujer y Eugenio
El viento susurró: -- Eugenio la belleza tiene que ser interna.
Eugenio:--Estoy enloqueciendo hasta el viento escucho hablar.
El viento: -- No, Eugenio no estas enloqueciendo.
Eugenio: -- No quiero abandonar el basural.
El viento: -- Nadie te dijo que lo hagas. Sólo tenes que desmostrar lo que sos internamente tambien.
Eugenio: -- Tengo 50 años y no soy nada. ¿De qué sirve lo de adrentro?
El viento se fue. Eugenio comenzó a correr como loco por todo el basural y chocó con una mujer muy elegante.
Mujer: -- ¡Torpe ! ¿Qué has hecho?
Eugenio: -- Disculpe bella dama, no la vi.
Mujer: -- Está disculpado. ¿Qué hace en este lugar y descalzo?
Eugenio: -- Vivo aquí -- contestó y agachó su cara dejando caer una lágrima.
Mujer: -- No puede ser, es un lugar feo para que viva alguien tan educado como vos
Eugenio sonrió. =)
Mujer: -- Necesito personal en la casa es de parquero ¿Te animarías a venirte conmigo?
Eugenio: -- Nosé. Nunca he salido de acá, y se me haría extraño.
Mujer: -- Bueno, me tengo que ir. Te dejo mi tarjeta cualquier cosa me avisás.
El viento: -- ¡Eugenio, Eugenio! ¡Eugenio querido qué has hecho! Di que sí, di que sí.
La mujer se está marchando.
Eugenio:-- Espera por favor, espera. ¡BELLA DAMA!!
Mujer: -- ¿si?
Eugenio: -- Acepto, acepto ir con usted.
La mujer corrió hacia eugenio.
El viento: -- Siempre ella lo venía a ver Eugenio. Es un hombre muy atractivo, nada mas que nunca se había animado hablarle...
Eugenio y la mujer saliron juntos de ese horrible lugar donde Eugenio dejó lo que fue para ser lo que es.
candy grendelmeier
El viento susurró: -- Eugenio la belleza tiene que ser interna.
Eugenio:--Estoy enloqueciendo hasta el viento escucho hablar.
El viento: -- No, Eugenio no estas enloqueciendo.
Eugenio: -- No quiero abandonar el basural.
El viento: -- Nadie te dijo que lo hagas. Sólo tenes que desmostrar lo que sos internamente tambien.
Eugenio: -- Tengo 50 años y no soy nada. ¿De qué sirve lo de adrentro?
El viento se fue. Eugenio comenzó a correr como loco por todo el basural y chocó con una mujer muy elegante.
Mujer: -- ¡Torpe ! ¿Qué has hecho?
Eugenio: -- Disculpe bella dama, no la vi.
Mujer: -- Está disculpado. ¿Qué hace en este lugar y descalzo?
Eugenio: -- Vivo aquí -- contestó y agachó su cara dejando caer una lágrima.
Mujer: -- No puede ser, es un lugar feo para que viva alguien tan educado como vos
Eugenio sonrió. =)
Mujer: -- Necesito personal en la casa es de parquero ¿Te animarías a venirte conmigo?
Eugenio: -- Nosé. Nunca he salido de acá, y se me haría extraño.
Mujer: -- Bueno, me tengo que ir. Te dejo mi tarjeta cualquier cosa me avisás.
El viento: -- ¡Eugenio, Eugenio! ¡Eugenio querido qué has hecho! Di que sí, di que sí.
La mujer se está marchando.
Eugenio:-- Espera por favor, espera. ¡BELLA DAMA!!
Mujer: -- ¿si?
Eugenio: -- Acepto, acepto ir con usted.
La mujer corrió hacia eugenio.
El viento: -- Siempre ella lo venía a ver Eugenio. Es un hombre muy atractivo, nada mas que nunca se había animado hablarle...
Eugenio y la mujer saliron juntos de ese horrible lugar donde Eugenio dejó lo que fue para ser lo que es.
candy grendelmeier
Cuentitito suipachense
El viejo Fiyinga se acosto a dormir una noche fría de junio, y en su
sueño marchá a buscar el abrigo que no encontro en la tierra.
Candy Grendelmeier
Candy Grendelmeier
Cuentito suipachense de Fiyinga
FIYINGA
Paulino Silvestre Romero, alias Fiyinga, era un pobre hombre que vivía en la
calle, y que a pesar de que en su juventud era un muy buen carnicero, de grande
se dedicaba a ganarse un plato de comida, y un techo donde dormir contando
historias y haciendo reir a la gente de suipacha.
Se caracterizaba por decir fraces locas y graciosas como una que le surgió al cortarse un dedo y decir "no importa, ya me crecera de nuevo", o decirle piropos a las chicas. O decirle a quien le decía borracho frases como "a mi la borrachera se me va pero a vos el ser tan feo lo sufrirás toda tu vida".
Así pasaba sus días caminando solo, recibiendo insultos y burlas.
Se caracterizaba por decir fraces locas y graciosas como una que le surgió al cortarse un dedo y decir "no importa, ya me crecera de nuevo", o decirle piropos a las chicas. O decirle a quien le decía borracho frases como "a mi la borrachera se me va pero a vos el ser tan feo lo sufrirás toda tu vida".
Así pasaba sus días caminando solo, recibiendo insultos y burlas.
Un día decidió declararle su amor a la hija del carnicero, y ella le dijo que
era raro pero que también le parecía atractivo. Se pusieron de novios, y el que
había sido un vago pasó a ser un hombre muy feliz y envidiado por haberse
casado con la mujer más linda que había en Suipacha.
FIN!!
KATHERINE LENAIN,MILAGROS OYOLA Y GISELLE AYESA
JUNTAS A LA PAR
Malena y Melina eran dos muchachas de 15 años que hacían todo juntas, se vestían iguales, tenían los mismos gustos en todo, pero no eran del todo iguales físicamente.
Un día ellas salieron a correr, como todas las mañanas y una de ellas empezó a sentir que le faltaba el aire, se mareaba y se le nublaba la vista. Su hermana la llevó rápido al hospital muy preocupada para ver que tenia y luego de esperar el doctor la llamó y le contó:
-- Querida Melina tu hermana esta muy grave, sus signos vitales disminuyen cada vez mas y le queda poco tiempo de vida. Lo siento mucho.
Ella se llenó de tristeza y comenzó a llorar. Entró a la habitación y le pidió a su hermana que no la deje, que se quede con ella.
En poco tiempo Malena murió, y su hermana totalmente sola la extraño tanto hasta morir también pero de tristeza.
FIN!!
KATHERINE LENAIN,MILAGROS OYOLA Y GISELLE AYESA!!!..
Otro cuentito suipachense
AMOR A MAMÁ
(pasado a primera persona)
No saben lo que paso:
Ayer fue el día de la madre y quería regalarle a mi mamita ese queso que tanto deseaba, sí yo la oí, cuando hablaba con la loca de la vecina. Decía algo de cubitos, sabor, aroma, en fin describía un queso. Y fui a buscar donde… donde… donde, bueno no digan nada, donde robarlo. Porque mi mamá no tiene trabajo. Es gorda, usa unos vestidos horribles y muy cortos, es re narigona y bueno yo soy igual a ella pero con unas orejas que parecen dos chuletotas. Uso siempre mis ojotas rosas, me teñí el pelo color verde y suelo robar caramelos. Una familia con todos los problemas, pero felices. Hey bueno continúo: fui y se lo robe a una vieja loca que me sacó a escobazos, pero lo triste viene acá. Se lo di a mi mamá y me dijo que ella no quería un queso, sino un perfume de un famoso de frasco con rayas, tapa de cubitos, ¡y un rico, rico olor! Me puse triste pero igual le pusimos una velita al queso, lo comimos y con toda la locura de ese día nos fuimos a dormir. ¡Qué loco! ¿no?
No saben lo que paso:
Ayer fue el día de la madre y quería regalarle a mi mamita ese queso que tanto deseaba, sí yo la oí, cuando hablaba con la loca de la vecina. Decía algo de cubitos, sabor, aroma, en fin describía un queso. Y fui a buscar donde… donde… donde, bueno no digan nada, donde robarlo. Porque mi mamá no tiene trabajo. Es gorda, usa unos vestidos horribles y muy cortos, es re narigona y bueno yo soy igual a ella pero con unas orejas que parecen dos chuletotas. Uso siempre mis ojotas rosas, me teñí el pelo color verde y suelo robar caramelos. Una familia con todos los problemas, pero felices. Hey bueno continúo: fui y se lo robe a una vieja loca que me sacó a escobazos, pero lo triste viene acá. Se lo di a mi mamá y me dijo que ella no quería un queso, sino un perfume de un famoso de frasco con rayas, tapa de cubitos, ¡y un rico, rico olor! Me puse triste pero igual le pusimos una velita al queso, lo comimos y con toda la locura de ese día nos fuimos a dormir. ¡Qué loco! ¿no?
FIN!!
KATHERINE LENAIN,MILAGROS OYOLA Y GISELLE AYESA
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