La psicología no sirve. Es una idiotez. En mis cincuenta y dos años es la primera vez que escucho que la ciencia dice que el nombre afecta a las personas, que puede llegar a determinar ciertas actitudes y cuestiones de la vida diaria… ¡Qué va a determinar, si la que vive en el cuarto, se llama Heidi y lo único que tiene de Heidi es que viene un abuelito una vez por semana y no precisamente a darle los consejos… ¡Ja! ¡A esta Heidi la visita el abuelo, Pedrito y todos los pastores del pueblo! ¡ja! ¡que atorranta! Igual esta psicóloga debe haber escuchado en utilísima lo de los nombres porque seguro que tiene una vecina solterona como la del cinco G , que se llama Soledad, que no tiene parientes y que siempre aparece en el momento menos oportuno… y con el carácter que tiene; juego plata que nunca le vio la cara a Dios…. – se queda negando con la cabeza… sigue burlandose en silencio, con una sonrisa en la cara. -¡pero qué pavada!... ¿Qué tiene q ver que sea un tipo frio, que me quede helado en situaciones difíciles; que me guste el verano y las operas, con que me llame Saverio?
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