jueves, 6 de noviembre de 2014

Daniela Lagares - Taller CABA 2014



Tetas

Todos los muñequitos se exhibian en la entrada del estacionamiento. Martín estaba sentado atrás, mientras yo avanzaba, él giraba la cabeza para poder mirar mejor.
-Mirá mamá, es Batman.
En orden de aparición estaban Batman, Robin, Batichica, el guasón y uno verde que no me acuerdo.
Me freno de repente frente a un speaker, muy canchera le digo:
-Un combo tres grande, con agua en vez de gaseosa, una cajita feliz, con pollo, no carne.
Satisfecha me recuesto en el asiento. La voz de frecuencias recortadas pregunta:
-¿Con que jueguete acompaña la cajita feliz?
Miro a Martín por el espejo retrovisor, mientras pido a Batman, él sonríe mirando hacia afuera.
En la segunda ventanilla una chica que atiende mil cosas a la vez, me pregunta sobre aderezos, cantidades, medidas, sabores. No logra jaquearme en ninguna respuesta, sabiamente respondo:
-Grande, chico, ketchup, sal.
Me quebró el saque cuando mecanicamente dijo:
-Batman no hay más, ¿Qué otro juguete quiere?
Giro velozmente la cabeza, Martín fastidiado pide uno de los malos.
La chica los enumera, Martin elige otro fuera de stock. Se le transforma la cara.
-Hijo, ¿Querés a Robin?
- ¿Robin? - Me contesta con cara de asco mezclada de adolescencia prematura.- Ma, tengo hambre me grita.
Saco la cabeza por la ventanilla, necesito encontrar empatía con la cajera.
-Dame lo más parecido a Batman que tengas.
Ella asiente, me da mi cambio y me manda a retirar por la ventanilla tres.
Estaciono el auto y abro los paquetes, finalmente encontramos la calma ahogándonos en nuestras papas fritas. Martín con la boca llena dice:
- Ma, Batman tiene tetas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario