¿Te das cuenta de lo que te digo? ¿Cuántas veces te dije que iba a tener mas cuidado y al final…? Siempre lo mismo, no cambio màs. La semana pasada, sin ir màs lejos, me comprè un chocolate enorme con almendras, de esos que los miràs en un kiosco y no podès resistir no llevarlo. Lo devorè en un instante saciando mi ansiedad, como si fuera un elixir de vida. Y aquì me ves, tirada en la cama, ojerosa…. ¿Cuántas veces te contè esta misma historia?
Ahh., ¿Sabès que Ana me invitò a cenar este fin de semana a su casa a comer sushi?
No hay comentarios:
Publicar un comentario