viernes, 30 de marzo de 2012

Cuento de María Crespo (Taller semi presencial - Buenos Aires)


AMOR
Pueblo Chico, no queda tan lejos. Es posible creer en una relacion así, con kilómetros en el medio.
Todo empezó  yendo los fines de semana a  visitar a los viejos. El olor de la casa, las plantas de siempre que te transportan a tiempos felices, y descubrir que la amiga de la infancia creció y es hermosa.
La visité de pasada cada sábado que fui al pueblo. Como las casas son vecinas, la espiaba a través de la ligustrina (no hay tapiales que dividan las propiedades, todo es cerco de plantas) y nació esto que siento. Es amor, creo.
Por eso estoy así, con este valor que no sabía que tenía dentro de mí. Me siento grande, fuerte y joven.
Me voy al pueblo y se lo digo. El auto está a punto.
¡Qué bueno! La ruta esta vacía, en un rato llego.
Dios mío, ¡que esté!  ¡Que quiera escucharme y me de bola!
-- Baja el vidrio y grita: ¡Que me de bolaaaa!

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